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Asaltando Tocadiscos: Rubén “Grande Rock”

Asaltamos el tocadiscos de Rubén Vela (Grande Rock, Ruta 66) que nos habla de sus últimas y muy interesantes adquisiciones musicales.

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El sábado en la puerta del Vinagre y Rock (calle Cortesías) me crucé con Rubén “Grande Rock”. Llevaba en la mano un disco recién comprado (más abajo se habla de él) así que se me ocurrió proponerle un texto para esta sección tan participativa y que tanto nos gusta por lo que se aprende de ella. Casi se podría decir, pues, que lo asaltamos en plena calle, sin avisar y en realidad no sin cierta premeditación.

A lo que vamos, Rubén es una de las personas fundamentales dentro de la escena rock de Zaragoza y un gran difusor de lo que ocurre en ella, y en general de todo lo que tenga que ver con el rock and roll, desde el programa de radio Grande Rock ( TEA 98.9 FM) que se emite todos los jueves a las 23.00 desde el año 2003. Unos cuantos años de experiencia ya que, además, complementa con su labor de redactor en la prestigiosa revista Ruta 66.

Muchas entrevistas, monográficos, actuaciones en directo y sobre todo discos, muchos discos. Ese es el bagaje de este melómano zaragozano especializado en rock y gran conocedor de una serie de estilos relacionados que no por ser más populares resultan menos interesantes.

Y para muestra esta cantidad de adquisiciones / recomendaciones que nos cuenta con mucho conocimiento y estilo.

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¡Felices saludos!

Me han pedido que hable de los discos que estoy escuchando ahora. Bueno, habitualmente me pongo mis últimas adquisiciones. No suelo arriesgar, eso lo hacía cuando era más joven, y por lo tanto voy a lo seguro. Suelo comprar muchos discos antiguos que previamente he escuchado en otra parte y me gusta completar discografías de grupos que adoro. Desde hace dos años he vuelto a comprar en CD, ¿por qué? porque están muy baratos y me niego a pagar lo que piden por discos en vinilo sean usados o nuevos. Está ocurriendo lo mismo que cuando apareció el compact disc. Los viejos discos en vinilo bajaron de precio y yo aproveché para comprar. Nadie los quería, era algo del pasado, y cuando eres un adolescente tienes que estar a la última. Y no hablemos de la recurrente pregunta del ciudadano de a pie: “¿Pero aún fabrican discos en vinilo? Que siiiiiiiiiiiii”. Los precios los marca el mercado y si se pagan cantidades exageradas por discos que no lo valen pues mal vamos. Y no voy a entrar a debatir sobre los costes de planchar plásticos, hay precios para todos los gustos. Siempre he pensado que detrás de todo esto hay cierto tufillo snob y un no menos asqueroso elitismo. No seré yo quien recomiende irse a Nueva York a comprar discos, aunque merezca la pena el viaje. Pero encontrarte joyitas por “one dollar”, no lo verás en tu puta vida aquí. No se venden discos. Los únicos que compran son coleccionistas en ferias o internet y en las pocas tiendas que sobreviven. Es lo que hay. A día de hoy el disco, en cualquiera de sus formatos, es un objeto de museo.

Y después de esta bulímica introducción, os voy a mostrar algunos de los últimos discos que han recibido mis orejas.

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Soy un fan del glam-rock y en estos dos últimos meses no he dejado de pinchar mis discos de Slade, Sweet, Mott the Hoople, Mud… ayudado en parte por el tirón de la banda italiana Giuda que me ha hecho volver a creer en un estilo tan poco valorado por los entendidos de rock and roll. Cualquiera de los dos lp’s que han publicado hasta la fecha “Racey Soller” y “Let’s Do It Again” son recomendables 100 %. Si te gusta el glam inglés de los 70, el sonido proto-punk y el rock and roll australiano pre-ac/dc, te van a flipar.

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Aprovechando las navidades suelo gastarme las perras en discos, pero este año había poca guita. Por eso he tirado de ofertas en Munster y he adquirido el primero de los Brincos, y así completo con “Contrabando” y “Mundo Demonio Carne”. No hace falta que os descubra lo buenos que son. También he comprado a Flamenco, un grupo sevillano de los 70 con un sonido a caballo entre Smash y Triana. El último disco de Nikki Suden antes de palmarla “The Truth Doesn’t Matter”. Otro que también la endiñó pero este año fue Josetxo Ezponda de Los Bichos y aunque suene a oportunismo me he agenciado el recopilatorio con libreto incluido “1991 – 1988”. Este me ha salido bien barato, James McCaan “Last Night I Met the Devil”, australiano que formó parte de los inmensos The Drones y que tocó en Zaragoza para cuatro gatos. La mayoría prefirió destrozarse los oídos con Bellrays. ¿Qué más? Ah sí, “Nuthin’ Fancy” para completar la primera época de los Skynyrd, la única que vale. Esto fue un capricho, una cajita con los cinco primeros discos de Emmylou Harris. Muerto Parsons, ¿qué puedes hacer con tu vida? pues consolarte con Emmylou. Y en cuanto a producto nacional, aparte de Los Bichos, Wau y los Arrrghs “Viven” con ese crack que tienen de cantante que no lo conozco pero sólo oírlo me cae bien y sabe cómo pronunciar “hijos de puta” y en el momento justo. Y el pasado sábado cayó el disco de The Furtivos “Discos de oro, jets privados & chicas en bikini” con chapa incluida, que para algo bueno que sale de esta tierra pues no lo vas a dejar escapar ¿no?

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Con respecto a novedades discográficas que difícilmente compro excepto el último de los NMAs, tiro de mp3 y últimamente he disfrutado con el EP de Lydia Loveless y el debut de The New Mendicants. Y por supuesto, el coche es otro lugar donde disfrutar de música. Esta semana tocaba empollarse el “Radio City” de Big Star.

Espero que mis gustos os sirvan para qué no escuchar si quieres ser como ellos. Beeeeeee

Rubén Vela

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Por seleccionar alguna de las perlas nombradas y con la que coincidimos plenamente, dejamos aquí para escuchar el segundo y último disco de la banda italiana Giuda. Muy recomendable.

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